Cómo afectan los impuestos a mi renta como autónomo

La fiscalidad es el talón de Aquiles de muchos autónomos, pero no tiene porqué serlo. Si cuentas con una gestoría fiscal que te respalde, no es necesario que conozcas en detalle hasta el más mínimo trámite, pero  para saber cómo afectan los impuestos a tu renta como trabajador por cuenta propia si te ayudará conocer algunos aspectos fundamentales sobre contabilidad, tributación de impuestos y los gastos que puedes o no deducirte.

Impuestos a pagar

De manera obligatoria, debes pagar y presentar las declaraciones de los siguientes impuestos para autónomos:

-Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que grava las rentas empresariales obtenidas por el autónomo, pudiendo elegir entre el Régimen de Estimación Directa Simplificada, el Régimen de Estimación Directa Normal y el Régimen de Estimación Objetiva (Módulos).

-Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), impuesto indirecto que recae sobre el consumidor final y donde el autónomo actúa como intermediario entre el cliente y Hacienda pagando la diferencia el IVA cobrado a sus clientes y el abonado a los proveedores.

Sobre el IRPF

 

¿Régimen de módulos o de estimación directa? Esta es la primera duda que deben resolver los autónomos respecto al IRPF.

El sistema de módulos presenta una menor complejidad administrativa y se paga mediante una cuota fija trimestral que se calcula en base a distintos coeficientes (antigüedad, tamaño del establecimiento, personal contratado, etc.). Pero para tributar en el régimen de módulos es necesario cumplir con una serie de requisitos, donde se establecen unos topes de ingresos anuales, de gastos en compras o desempeñar una actividad incluida en la orden ministerial, como son el comercio, la hostelería, la construcción o el transporte.

Por otra parte, la estimación directa es una cuota variable que depende del resultado de la actividad. Si ganas mucho, pagaras más que en el sistema de módulos, pero si apenas tienes ganancias, con la estimación directa no pagas nada. La clave por tanto está en saber estimar bien el nivel de beneficios.

Respecto a la obligación de los pagos trimestrales del IRPF, los autónomos deben pagar a Hacienda un anticipo que puede ser mediante pagos fraccionados del IRPF o mediante retenciones en las facturas.

Los pagos fraccionados del IRPF se realizan cada tres meses mediante el modelos 130 si estás en estimación directa, más el 20% de los rendimientos acumulados en el año. Si estas en régimen de módulos, se paga una cuota fija con el modelo 131.

La retención en la facturación, por su parte, solo es aplicable si estas dado de alta en un epígrafe IAE de actividades profesionales y si más del 70% de los clientes admiten retenciones y pertenecen a tu mismo país.

Y sobre la Declaración Anual de la Renta, Una vez presentado el modelo 100 de la declaración de la Renta, Hacienda deducirá el importe de los anticipos (pagos fraccionados o de las retenciones) y calculará si el resultado te sale a pagar o a devolver.

Sobre el IVA

Los autónomos tienen que presentar la declaración trimestral del IVA cada tres meses mediante el modelo 303, más el resumen anual.

La cantidad a pagar es la diferencia entre el IVA que debes incluir en tus facturas de venta (tipos del 21%, 10% o 4% según la actividad) y el IVA deducible soportado en las facturas de los gastos e inversiones que necesitas para realizar tu actividad. Si el IVA soportado es mayor al repercutido, puedes pedir a Hacienda la devolución a tu favor.

Respecto al IVA intracomunitario, la compra-venta de productos y servicios está sujeta a una tributación especial de IVA para operaciones de importación y exportación con otros países europeos. Para estos casos es necesario estar inscrito en el Registro de Operadores Intracomunitarios y aplicar sus criterios específicos.

Además, existe otra serie de declaraciones a presentar por el autónomo que influyen de manera directa sobre su renta. Trimestralmente deberás presentar el modelo 111 o el modelo 115 y pagar a Hacienda el importe de la retención que figura en las nóminas de tus trabajadores, en las facturas de tus colaboradores autónomos o en la factura de tu local si se da el caso de alguna de estas 3 situaciones.

Para saber exactamente cómo van a influir los impuestos sobre tu renta de autónomo es muy importante llevar un registro y un análisis minucioso de todo tipo de transacción y trámite económico. Y respecto a los gastos deducibles de estimación directa, que tal vez son los que mayor repercusión pueden presentar, es muy importante demostrar que se cumplen los requisitos y recoger y justificar debidamente las facturas correspondientes en los libros de gastos e inversiones. Si no se hace, en muchas ocasiones no es posible separar los gastos laborales de los que responden a la vida privada del autónomo y no se pueden deducir el gasto.

En Raipe Consultors estamos especializados en fiscalidad para autónomos y pequeñas empresas, por lo que podemos ayudarte a gestionar tus impuestos de la forma más favorable a tus intereses y de forma acorde con tus obligaciones.

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