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Cierre contable anual, todo lo que debes saber

El inicio de un nuevo año es el final de otro, por eso cuando tenemos un negocio al empezar el año nuevo debemos realizar el cierre contable del anterior. Hacerlo no es fácil, por ello, en Raipe te desvelamos algunas claves para hacerlo.

El cierre del ejercicio contable ¿Qué es?

Si tienes una empresa sabrás que es obligatorio llevar la contabilidad al día, además de presentar los distintos modelos tributarios a Hacienda. Algunos de estos modelos están relacionados precisamente con el cierre contable.

El cierre del ejercicio contable sirve para informar sobre el estado de nuestro negocio y pagar conforme lo ingresado. Para realizarlo deben presentarse variedad de modelos y documentos, las fechas varían según el año. te recomendamos que visites la web de la Agencia Tributaria para informarte sobre toda la documentación a presentar y su programación.

Pero no te confundas, el cierre contable consiste básicamente en registrar los resultados del ejercicio en un libro donde se incluyen las cuentas de balance (activo, pasivo y patrimonio). Otra cosa es el cierre fiscal, que es el pago de impuestos y deducciones calculado, eso sí, a través del cierre contable.

 

Paso a paso

Lo primero que debes hacer es comprobar que los libros contables estén correctos y cuadrados a la perfección. Entonces podemos empezar con lo siguiente:

  • Balance de sumas y saldos
  • Revisar el Plan General Contable
  • Hacer un inventario
  • Revisión de Créditos y Deudas
  • Ajustes de periodificación
  • Previsión de gastos y riesgos
  • Amortización del inmovilizado
  • Contabilizar las provisiones por insolvencia
  • Arqueo y cuadre de caja

 

Un año acaba y otro empieza

Al terminar el año debemos llevar a cabo el asiento del cierre contable, que no es más que la finalización del registro de las operaciones de dicho año. Por lo tanto, tendremos que abrir un nuevo libro donde empezar a registrar las cuentas del nuevo año, a esto se le llama asiento de apertura.

En este caso, debemos de dar un giro a los resultados, colocando todos los asientos del “Debe” en el “Haber” y viceversa.

 

Cierre Fiscal

El cierre contable, como ya te hemos comentado, nos ayuda a realizar el cierre fiscal. De hecho, cualquier negocio precisa terminar el primero para hacer el segundo. De esta manera dejamos preparado todo lo referente a los tipos impositivos y presentar sus respectivos documentos.

Son varios los documentos y modelos a presentar, los más importantes son:

  • El impuesto de sociedades
  • Los modelos anuales, incluyendo el 309 (IVA)
  • La Amortización de activos

Una vez empezado el nuevo año deberás tener muy presente el Calendario Fiscal del 2020 para conocer los distintos períodos de entrega de los modelos y evitar sanciones. Todos sabemos lo importante que es evitar cualquier sanción administrativa, por lo tanto, debemos tener bien claro que modelos debemos presentar y cuando.

 

El Gestor, tu mejor amigo

Y es que todo esto es un quebradero de cabeza, llevar las cuentas de una empresa no es cosa de niños. Saber que puedes deducirte, que no, en qué cantidad… es muy complicado si no eres un experto en la materia. 

Piensa además en el estricto calendario de nuestra amiga la Agencia Tributaria, no nos perdonan ni un solo día. Así que si ya tienes suficiente trabajo con llevar tu negocio adelante lo mejor siempre es contar con un contable y un asesor fiscal para que realicen tu cierre contable. Esta es la única manera de poder dormir realmente tranquilos.

asesor fiscal

Las 10 funciones básicas del asesor fiscal

Si te estás preguntando en qué consiste el trabajo de un asesor fiscal o necesitas uno, pero tienes dudas sobre si sabrá ayudarte, sigue leyendo. Con este artículo conocerás las funciones básicas que todo asesor fiscal debe saber realizar.

¿Qué hace un asesor fiscal?

La mayoría de personas lo único que ven en la figura del asesor fiscal es un profesional que ayuda a pagar menos impuesto. Esta es una creencia errónea, un buen profesional hará que pagues exactamente por lo que te toca, ni más ni menos. 

Las consecuencias de “hacer trampas” con las leyes tributarias se pagan caras, y es que Hacienda no se anda con chiquitas y sus multas son cuantiosas. De hecho, cuando la cuantía de las cuotas defraudadas sobrepasan los 120.000 € estamos incurriendo en un delito fiscal, que se condena con penas de 1 a 5 años y con la devolución de la cantidad defraudada multiplicada (hasta seis veces).

El buen asesor, como hemos dicho, te hará pagar lo que te pertenece, optimizando tu carga fiscal, dentro siempre de la legalidad. Todos conocemos casos de fraude fiscal por los cuales algunos personajes públicos han tenido que pasar una temporada entre rejas. Y nosotros no queremos eso… ¿No?

Las 10 funciones básicas del asesor fiscal

Una vez explicada la figura del asesor fiscal, pasamos a desgranar más detenidamente sus funciones, que son las siguientes: 

  1. La primera, la básica, la asesoría y planificación fiscal, teniendo siempre conocimiento de la normativa tributaria, por la cual cosa debe formarse continuamente. 
  2. Elegir las mejores soluciones, analizando el contexto jurídico que rodea cada cliente y escogiendo así la mejor estrategia, aplicando las deducciones, bonificaciones o compensaciones correspondientes.
  3. Soporte durante una posible inspección. Asistir e incluso representar a sus clientes frente a las diferentes actuaciones de la Agencia Tributaria.
  4. Cumplimentar, preparar e incluso presentar las liquidaciones tributarias en el plazo correcto, en sus distintos modelos y fórmulas, entre ellas el IRPF y el IVA.
  5. Hacer uso de las diferentes herramientas telemáticas, como bases de datos y plataformas de información.
  6. Conocer las leyes aduaneras, para poder asesorar a los clientes que se vean afectados por estas.
  7. Saber también los diferentes tributos locales y los cedidos a las comunidades autónomas, por lo menos, los del lugar donde se encuentre.
  8. Estar al tanto de la ley de sucesión y patrimonio, para su debida planificación y control.
  9. Concurso de acreedores, un asesor fiscal debe saber cómo debe desarrollarse y asesorarnos sobre ello.
  10. Constitución de empresas, podemos acudir a un profesional del sector para que nos instruya sobre cómo crear nuestra empresa o incluso que sea él quien nos lo tramite. Pero, no solo eso, sino también puede hacer lo mismo con el Impuesto de Sociedades y la disolución de nuestro negocio.

Aunque, cabe recalcar que la función del asesor fiscal es, como bien dice su nombre, asesorar. Es decir, al final la elección y la responsabilidad es nuestra.  Si surge cualquier incidencia, quien da la cara delante de hacienda es el contribuyente. Por eso es tan importante escoger a un buen profesional y escuchar su sabio consejo.

FACTURAS ELECTRÓNICAS

NUEVO SERVICIO A3DOC

 

NUEVO SERVICIO A3DOC:

Archivo documentación en la Nube

 Sres. Clientes:

Les comunicamos que ya se encuentra operativa y en pleno funcionamiento la aplicación A3DOC, por el que podrán consultar toda la documentación que elabora la Gestoria, y podrán acceder a ella en el momento que la necesiten, ya que los archivos no se eliminan.

 

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De Autónomo a SL ¿Cuándo dar el paso?

Eres autónomo y tu negocio ha crecido ¡Puedes sentirte afortunado! Pero ahora te asalta otra duda ¿Debo pasarme a SL?  Este es el siguiente escalón, un cambio que se ve motivado fundamentalmente por el ahorro fiscal que puede conllevar. Ahora, veamos cuando realmente es rentable dar el salto de autónomo a SL.

 

¿Está tu negocio en el momento adecuado?

Reflexiona un poco antes de dar el paso, no queremos batacazos ¿No? Primero de todo, para que sea verdaderamente rentable el cambio de autónomo a empresa debes tener unos beneficios mínimos de 40.000 euros anuales. Debes esperar, además, a que estos beneficios se estabilicen. Por lo tanto, si tu actividad acaba de comenzar quizás sea bueno esperar a que estas ganancias se mantengan con el paso del tiempo.

 

¿Qué beneficios conlleva?

Siguiendo con el tema del capital, empezaremos hablando sobre el ahorro fiscal que puede suponer dicha transformación. Como trabajador por cuenta propia pagas el IRPF, que es un impuesto gradual, es decir, cuanto más ganas más pagas. Sin embargo, creando una empresa pasarás a tributar por el Impuesto sobre Sociedades, que tiene un tipo fijo.

El segundo motivo por el cual dar el paso es la barrera legal. Si mientras eres autónomo las cosas no van como deberían, deberás responder con tu patrimonio personal. Por otra parte, siendo una SL responderás con el capital aportado al configurar tu SL.

El tercer motivo es la imagen. Una empresa siempre da más credibilidad, más seguridad. Favorece la confianza del cliente hacia nosotros, facilitando así contratos y acuerdos con proveedores y otras empresas. 

Una vez esclarecidas todas las dudas veamos qué pasos seguir para dar el sorpasso de autónomo a SL.

 

¿Qué tipo de sociedad debo constituir?

Pensar en empresa es pensar en una SL, no hay más que leer este artículo para darnos cuenta. Pero, existen diferentes formas jurídicas, a continuación, te explicamos un poco cada una para que puedas elegir la tuya.

3.1. La típica, la SL (Sociedad de Responsabilidad Limitada).

De la que hemos hablado a lo largo del artículo, la más común de las pymes. Con un aporte mínimo de 3.000 euros. Si solo hay un socio esta pasa a ser una SLU o Sociedad Limitada Unipersonal. 

3.2. Sociedad Anónima, SA o la reina de la bolsa.

Con un capital mínimo de 60.000, la gestión de estas es más complicada que la anterior. El capital se divide en acciones, la cual cosa permite cotizar en bolsa. 

3.3. Sociedad Limitada Nueva Empresa (SLNE)

Aquí el capital es de un mínimo de 3.000 euros, con un máximo de cinco socios esta sociedad no se divide en acciones que puedan jugar en la bolsa. 

3.4. Sociedad de Responsabilidad Limitada Laboral o las empresas formadas por trabajadores.

Tenemos la limitada (SLL) y la anónima (SAL). El capital se divide en participaciones sociales que pertenecen en gran parte a los trabajadores. Los empleados de estas tienen un sueldo y un contrato fijo, como el de cualquier otra empresa.  

3.5. Las famosas cooperativas. Sociedad Cooperativa o SC.

Las hay de dos tipos, las SC, en las cuales varias personas se unen para realizar una actividad. En cambio en la Sociedad Cooperativa de Trabajo Asociado, son creadas para poder facilitar a los socios puestos de trabajo.  Quizás estas sean las más complicadas de explicar.

 

¿Cómo se hace el cambio?

Lo primero que debes hacer cuando estás considerando hacer el cambio de autónomo a SL es contactar con un profesional, él será quien te guiará y evaluará tu situación empresarial y económica. Piensa que una SL conlleva un control más estricto de la contabilidad, por ejemplo, en las actividades que se ven sujetas al IVA se tienen que llevar también libros fiscales. 

Es importante que tengas en cuenta que solamente para empezar deberás de:

Disponer de un mínimo de 3.000 euros para el capital social.

Solicitar el Certificado de Denominación Social e inscribir la SL en el registro mercantil.

Redactar unos estatutos relativos a tu sociedad.

Pedir tu NIF.

– Ir al notario para construir legalmente tu sociedad.

¿Cumples con todos los requisitos? ¿Quieres empezar a disminuir tu presión fiscal? Puedes contactar con Raipe Gestoría Barcelona y te guiaremos en este viaje.

 

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Mi cliente no me paga. Facturas impagadas, ¿Cómo actuar?

Tanto si llevas mucho o poco tiempo siendo autónomo o teniendo tu propia PYME, te habrás encontrado con la incómoda situación de tener facturas impagadas por parte de alguno de tus clientes.

Qué mal sienta realizar un servicio y que finalmente no se pague, ¿verdad? Los retrasos suponen un problema para los autónomos que deberán hacer frente a gastos mensuales que si no disponen de liquidez suficiente, puede perjudicar gravemente a su negocio.  

La morosidad está a la orden del día, por eso hoy queremos darte algunos consejos para poder hacer frente a esta situación y evitar trabajar con este tipo de clientes.

¿Qué debería hacer ante las facturas impagadas?

Antes de trabajar con un cliente, intenta conocerlo bien. Asegurarte de que “es de fiar” y si es necesario, establecer un porcentaje de pago por adelantado para cubrirte las espaldas en caso de impago. 

En segundo lugar, y antes de emprender cualquier acción, revisa que en tu factura conste correctamente el modo de pago y el periodo, es decir, el número de cuenta a la que se debe ingresar el importe y la fecha de vencimiento de la factura emitida, pues si faltan estos datos, será mucho más complicado reclamar al cliente el dinero.

Llegados a este punto, si has mirado que el error no viene dado por tu parte, es momento de avisar al cliente del impago. Con un primer correo electrónico puede ser suficiente. En muchos casos el retraso se debe a cuestiones internas de la empresa la cual efectúa los pagos cada X tiempo. 

Si esta acción no surge efecto, prueba de llamar a tu cliente de manera “amistosa”, no acuses en una primera instancia y procura que al acabar la llamada haya quedado zanjado el tema.

En casos más serios, cuando el importe a pagar es muy elevado, ya son varios avisos sin respuesta o es una conducta que se repite por parte del cliente, siempre queda la vía legal para poder mediar estos temas.

Existen empresas especializadas en gestionar facturas impagadas por parte de los clientes, aunque también puedes contratar a un abogado e iniciar un proceso judicial. Por desgracia esto te costará dinero y tiempo, así que como ya hemos comentado al inicio, es importante que antes de llegar a este punto, intentes “prevenir antes que curar”.

¿Tienes facturas impagadas? ¿No sabes cómo gestionarlo? Contacta con Raipe Gestoría Barcelona y te ayudaremos.