medir solvencia de una empresa

Medir la solvencia de tu empresa: ¿Cómo hacerlo?

(Actualización mayo 2019)

Medir la solvencia de una empresa es la capacidad para cumplir todas sus obligaciones sin importar su plazo. Generalmente se mide a través de varios índices o ratios financieros que evalúan la capacidad de la compañía para cubrir sus vencimientos a corto y largo plazo, o lo que puede ser parecido a que este tipo de solvencia financiera está relacionado con el análisis vertical de los balances generales de la misma empresa.

Evaluar la solvencia de una empresa es esencial. Mediante este análisis el resultado nos permite saber:

  • La solvencia de la empresa: Si la empresa tiene liquidez y solvencia, y por tanto se encuentra en una situación crítica para financiar sus actividades,
  • Si es lo suficientemente fuerte como para lidiar con el mercado de valores y las divisas.

Conocer estos datos nos da información sobre la solvencia económica y conocer el estado en el que se encuentra una empresa. Intentar evaluar todos los detalles empresariales como los indicadores de solvencia como el ratio de liquidez junto a la interpretación de los estados financieros. Contar con la opinión de una asesoría fiscal para tu empresa es algo muy importante, pues si no entiendes muchos del tema, pueden guiarte por el camino correcto.

Por eso, saber reconocer la capacidad de pago de una empresa, así como los indicadores de liquidez es otro de los elementos vitales para la asesoría contable de tu negocio.  Es crucial para planificar el futuro de la compañía y actuar en consecuencia. Las funciones de una asesoría financiera y contable nos ayudan a vislumbrar estos indicadores y medir la solvencia de una empresa y liquidez de una empresa.

Aunque hay varios, vamos a explicar los principales indicadores de solvencia de una empresa más frecuentes y que nos permiten saber el estado de nuestra empresa.

Los principales indicadores de solvencia de una empresa

El índice de autonomía financiera

El índice de autonomía financiera define la proporción de financiamiento limpio. Su nivel puede evaluarse solo de acuerdo con la actividad de la empresa. Se trata de la relación que existe entre los capitales propios de una empresa con el total de capitales permanentes necesarios para su financiación.

A mayor ratio financiero, mayor autonomía financiera de la empresa. Esto se traduce en que tendrá más posibilidades de lidiar y sobrevivir a situaciones de incertidumbre diversas que se presenten.

 

Se calcula de la siguiente manera = capitales propios / capitales permanentes

 

La capacidad de pago financiero

El índice de capacidad de pago financiero mide la capacidad de una empresa a la hora de hacer frente a una deuda financiera en función de su generación de EBITDA ((ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones). Expresa en años el superávit operativo bruto de la capacidad de la empresa para pagar su deuda.

 

Se calcula de la siguiente manera: Deuda Neta / EBITDA.

 

El índice de liquidez general

El índice o ratio de liquidez general permite verificar que las deudas pagaderas en menos de un año son más bajas que los activos de menos de un año. Es decir, mide la capacidad de la empresa para hacer frente a deudas que vencen a corto plazo.

Para ello, ponemos en relación dos partidas del balance de la empresa (ratios de solvencia y liquidez). Hablamos del activo corriente (los bienes que o son líquidos – dinero en cajas o bancos – o se pueden hacer líquidos fácilmente) y el pasivo corriente (las deudas que vencen a corto plazo).

 

Se calcula de la siguiente manera: Activo Corriente / Pasivo Corriente.

 

En definitiva, es muy importante saber que tipo de solvencia tiene tu empresa, y si tiene algún tipo de problema por ello. Debido a esto, parte la necesidad de una asesoría y un control sobre la creación de tu empresa, así como el mantenimiento financiero de la misma. Si lo que necesitas es ayuda en asesoría financiera, puedes contactar con Gestoría Raipe en este formulario o llamando al 93 307 64 10.

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Declaración de la renta 2019

(Actualización abril 2019)

Como muchos ya deben saber, la campaña para la declaración de la Renta y Patrimonio de 2018/2019 ya puede ser presentada, y ésta se podrá hacer desde las plataformas de Internet, o bien por teléfono.

Desde el pasado día 2 de abril ha comenzado la campaña para la declaración de la renta que compete al ejercicio del año 2018. En este tramite anual con Hacienda se tratan diferentes tipos de factores, como pueden ser la presentación de las rentas y patrimonios del año pasado en el que se ha desarrollado la vigencia.

Los contribuyentes tendrán tiempo hasta el día 1 de julio para presentarla, pero siempre es bueno recordar una serie de claves a tener en cuenta para este momento. Es importante ser previsor e ir recopilando todos los datos que se requieren y tenerlos controlados y al día.

En la campaña del año pasado, se introdujo como novedades la posibilidad de presentar declaraciones a través de la aplicación móvil y la opción de solicitar cita previa para el Plan «Le llamamos», por el que la AEAT llama a los contribuyentes y les confecciona y presenta la declaración por teléfono.

Novedades de la declaración de la renta 2018-19

Algunas novedades como la incorporación de la exención de las retenciones de las prestaciones de maternidad y de paternidad, así como la ampliación de la deducción por familia numerosa, hasta 600 euros anuales, por cada uno de los hijos que formen parte de la familia numerosa que exceda del número mínimo de hijos exigido para que dicha familia haya adquirido la condición de familia numerosa de categoría general o especial, entre otras. son un ejemplo de la declaración de la Renta de 2018-19.

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Pero no todo queda ahí, existen varias novedades como bien puede ser las deducciones por cónyuge con discapacidad a cargo o bien se disponga de una parte de la unidad familiar en otro estado de la Unión Europea, como también el concepto de familia numerosa.

No obstante, ¿aún no tienes claro si debes presentar la declaración de la renta?

Si por ejemplo…

  • Trabajas como asalariado y obtienes ingresos anuales superiores a 22.000 euros.
  • Tienes viviendas que generan rendimientos del capital inmobiliario superiores a los 1.000 euros.
  • Te beneficias de la prestación por maternidad, por familia numerosa o por descendientes o ascendientes con discapacidad.
  • Trabajas como asalariado y como autónomo de manera simultánea.
  • En un mismo año has trabajado en dos lugares diferentes de trabajo, es decir has tenido dos o más pagadores. Recordar que si habéis estado cobrando la prestación por desempleo, también se cuenta como pagador.

¿Que hago si tengo que pagarle a Hacienda? ¿Y si me devuelven?

No en todos los casos suele ser el mismo, pues varia de múltiples factores como algunos de los que se ha mencionado anteriormente y es que no todos los años es lo mismo, y en unos puede ser que te toque pagar, y en otros a devolver.

Empecemos por éste último. Si te toca a devolver, o que es lo mismo, a Hacienda le toca pagarte la cantidad que aparece en tu borrador de la renta. Este se puede hacer el ingreso del dinero a través de cuenta bancaria, o por lo menos es la forma más habitual, y suele realizarse el pago en un mes, aunque existen casos que puede haber seis meses de demora. Si pasa este plazo, el contribuyente puede reclamar intereses de demora por la tardanza en el pago.

En cambio, puede pasar que te toque pagar. En estos casos el procedimiento es muy simple. Primero de todo haces el borrador y lo aceptas. El pago se puede hacer a través de cuenta bancaria ( o por lo menos es la forma más común), y éste se puede realizar en la cantidad totalitaria al completo, o bien fraccionado en dos pagos:

  • El 60% de la deuda tributaria de la cantidad que se debe de pagar y que se presenta en la declaración.
  • El 40% de la deuda tributaria, en el mes de noviembre.

Estas son algunas de las condiciones básicas, pero la Declaración de la Renta siempre lleva consigo mil dudas y cuestiones que más vale que te las solucione un experto. En Raipe gestoría Barcelona nos comprometemos a ayudarte en todo lo que necesites para declarar tu Renta correctamente.

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Recomendaciones para gestionar bien la contabilidad de una empresa

Una de las partes fundamentales en la evolución, crecimiento y mantenimiento de una empresa es la buena gestión de su contabilidad. Por norma general, este apartado requiere de estudios, análisis y experiencia continua para salvaguardar resultados óptimos en el desarrollo del ejercicio.

Hoy vamos a exponer algunas recomendaciones para gestionar adecuadamente la contabilidad de una empresa y estar asegurados con respecto al buen hacer de nuestro ejercicio cotidiano.

Mantener la contabilidad al día

La contabilidad es el pilar de un negocio. Es esencial y, como tal, debe actualizarse en tiempo real. De hecho, no solo cumple con las obligaciones tributarias, sino que también analiza el desempeño de la actividad. También es la base de las previsiones presupuestarias y permite, como tal, anticipar cualquier problema de flujo de efectivo. La contabilidad general no debe relegarse a un segundo plano, ocupa un lugar importante y decisivo para la actividad, ya que los objetivos de la contabilidad en sentido amplio son numerosos.

Es posible proporcionar actualizaciones periódicas con una frecuencia precisa; debes ser consistente con la actividad que ejerzas. Esto se puede hacer a diario, semanalmente, mensualmente, trimestralmente o incluso, en algunos casos, anualmente.

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Establecer un calendario de transacciones contables, impositivas, sociales y legales

Todas las empresas, independientemente de su sistema tributario y tamaño, tienen obligaciones contables, legales, impositivas y sociales:

  • Presentación de declaraciones de IVA (mensual, trimestral o anual).
  • Presentación de estados de resultados (paquete de impuestos).
  • Presentación de varias declaraciones.
  • Preparación de las cuentas anuales (balance, cuenta de pérdidas y ganancias y apéndice).
  • Celebración de una resolución anual ordinaria de la junta general sobre los estados financieros de un ejercicio cerrado.
  • Establecimiento de nóminas y declaración de rendimientos sociales.

No mezclar cuentas comerciales y cuentas privadas

Cuando la actividad se lleva a cabo dentro de una empresa, es esencial que el gerente y los socios separen las cuentas profesionales y las cuentas privadas. Los gastos profesionales deben pagarse en una cuenta habilitada para ello y los gastos personales en una cuenta propia. De lo contrario, la persona en cuestión está expuesta a fuertes sanciones (gestión anormal, evasión de impuestos, corrupción, abuso del bien social) e impuestos. Pondrá en peligro el equilibrio de la actividad y su sostenibilidad.

Este comportamiento también facilitará el trabajo del contable ya que no tendrá que buscar una justificación profesional para cada operación.

Contar con el asesoramiento de expertos

Aunque no es obligatorio, contar con el asesoramiento experto de un equipo profesional en asesoría financiera y contabilidad es un plus añadido. Incluso si tu compañía hace su propia contabilidad, puedes elegir que un gestor o contable te ayude a auditar las cuentas. También puedes encomendarle la tarea de preparar las cuentas anuales para evitar problemas o que se escape algo que puede tener solución si un experto lo supervisa.

Y para terminar te recomendamos leer los siguientes artículos de nuestro blog:

El porqué deberías contar con un asesor fiscal si tienes una empresa

El plan de igualdad en las empresas

Declaraciones para autónomos

Declaraciones para autónomos: anuales y trimestrales

Todo autónomo tiene la obligación de cumplir con sus deberes fiscales y presentar las declaraciones anuales y trimestrales que corresponda en cada momento a Hacienda para evitar sanciones y otro tipo de complicaciones.

En este artículo presentamos una pequeña guía de declaraciones para autónomos para que puedas estar al corriente de tus obligaciones y no saltarte ninguna fecha del calendario fiscal.

 

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Declaraciones trimestrales para autónomos

Las declaraciones trimestrales tienen el objetivo de dar cuenta de los gastos y ganancias de un autónomo para poder calcular el IVA que ha recaudado durante ese periodo de tiempo, y al que se debe restar el IVA que ha soportado como pyme o autónomo mediante la compra de productos y servicios ligados a su trabajo.

Veamos un ejemplo:

  • Autónomo factura 3.000 euros y cobra un 21% de IVA: recauda 630 euros en IVA a las empresas.
  • Autónomo compra productos por valor de 1.000 euros y gravados con un 21% de IVA: paga 210 euros por este impuesto.
  • En la declaración trimestral del autónomo debe pagar 420 euros de IVA a Hacienda (620 menos 210).

Las declaraciones se rigen por meses naturales, por lo que los impuestos deben presentarse hasta el día 20 del mes siguiente, coincidiendo con los meses abril, julio y octubre. En el mes de enero el plazo es hasta el día 30.

Declaración trimestral del IVA:  modelo 303, 310  y 311

De manera general, la declaración trimestral del IVA se hace por medio del modelo 303; sin embargo, para aquellos autónomos que coticen por módulos y estén acogidos al régimen simplificado de IVA, deben presentar el modelo 310 en los meses de enero, abril y julio y el modelo 311 en octubre.

Declaración trimestral del IRPF: modelo 130 y 131

En función de si tributas de una forma u otra, deberás presentar un modelo diferente para declarar el IRPF ante la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT).

  • Si tributas por estimación directa debes presentar el modelo 130.
  • Si tributas por módulos, el modelo 131.

Como autónomo debes presentar la declaración del IRPF incluso en el caso de que no tengas ninguna cantidad a ingresar por este periodo, la cual deberá ser negativa.

Declaración trimestral de retenciones: modelo 111 y 115

Esta declaración de retenciones e ingresos a cuenta en caso de haberlas efectuado contempla, como más habituales, las retenciones del IRPF por la nómina  y finiquitos de los trabajadores que tengas contratados, las facturas de los profesionales independientes (modelo 111) y las rentas pagadas por alquiler del local u oficina donde se ejerce la actividad profesional (modelo 115). En estos casos, deberás pagar a Hacienda de mantera trimestral la retención correspondiente a cada gestión.

 

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Declaraciones anuales para autónomos

En el caso de las declaraciones anuales, estas se presentan a Hacienda en diferentes momentos de la primera mitad del año y son las siguientes:

Declaraciones de resumen anuales: modelos 180, 190  y 390

Estas declaraciones tienen una naturaleza informativa y recapitulativa y precisan de los modelos 180 y 190 para acreditar las retenciones e ingresos a cuenta; y el modelo 390 para lo referente al IVA. Se presentan en enero.

Declaración anual de operaciones con terceros: modelo 347

El modelo 347 es relativo a las operaciones con terceros (personas físicas o jurídicas, entidades, clientes y proveedores) con los que se han realizado operaciones  que superen los 3.006 euros en su conjunto durante el año anterior. Debe presentarse en marzo.

Declaración anual del IRPF: modelo D-100

El modelo D-100, que constituye la declaración de la renta de un autónomo, debe presentarse durante el periodo comprendido entre el 2 de mayo y el 30 de junio.

Los autónomos con sociedades deben presentar el modelo 202 (realizar los pagos fraccionados en abril, octubre y diciembre) y el modelo 200 (correspondiente a la declaración del impuesto de sociedades) antes del 25 de julio.

Es importante tener en cuenta que en caso de tramitar la baja como autónomo no desaparecen las obligaciones con Hacienda y que aún debes presentar a la Agencia Tributaria los informes anuales, tuvieras o no ingresos como autónomo, para dejar constancia de toda la información relacionada con tu actividad económica por el periodo que estuviste dado de alta.

En Raipe Consultors estamos especializados en prestar servicios de asesoramiento para autónomos. Contacta con nosotros si buscas una gestión personal y profesionalizada que te ayude a controlar la fiscalidad y contabilidad de tu negocio.

Si eres autónomo te recomendamos leer estos artículos:

¿Cuándo debes de pasarte de autónomo a Sociedad Limitada?

Los cambios en la cotización a la Seguridad Social de la nueva ley de autónomos

despidos improcedentes

Despidos Improcedentes. Asesoría Laboral

Tipologías de despidos improcedentes

Consideraremos un despido improcedente cuando la empresa despide a un empleado sin ninguna causa aparente y sin justificación alguna. Si se pretende reclamar una indemnización o presentar una oposición formal, es preciso acudir a una asesoría laboral.

Otras causas pueden ser el incumplimiento de los requisitos legales del despido, tales como la no presentación de éste por escrito, no informar al empleado de las causas de su despido.

O bien cuando tengamos indicios que las causas del despido son discriminatorias hacia la persona (por motivos raciales, de edad o sexo).

 

¿Cómo actuar?

Cuando esto sucede, una de las primeras cosas que se debe hacer, si tenemos intención de que este acto no quede impune, es buscar una asesoría laboral.

Con sus servicios nos podrán ayudar a presentar lo que se conoce como Papeleta de Conciliación en la que se convoca a ambas partes, empresa y ex empleado para que lleguen a un acuerdo.

Si este acuerdo no se da, el siguiente paso será ir por la vía judicial y poner en manos de un juez el caso.

Una vez se da este caso, la empresa tiene de plazo 5 días para readmitir al trabajador o por lo contrario, indemnizarlo.

Si resides en Barcelona, una asesoría laboral en Barcelona que ofrece ayuda para los despidos improcedentes es Raipe. Estamos dispuestos a aconsejarte, siempre con total transparencia y garantizando el cumplimiento de tus objetivos.

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¿Qué diferencias hay entre un ERTE y un ERE?

Erte y declaración de la renta. Todo lo que necesitas saber